Fusión de mentes: inteligencia artificial e inteligencia humana

Fuente

Eric Horvitz, de Microsoft Research, expone su visión sobre el avance de la inteligencia artificial y la forma cómo eventualmente la inteligencia humana y la computacional se integrarán, en esta presentación TED en Austin, Texas, el pasado mes de febrero.
Una de las ideas más intrigantes expuestas por Horvitz es la forma en la cual su equipo de trabajo ha enfocado cuál debe ser el objetivo primordial de la IA: los sistemas de inteligencia artificial no deben superar la función de la mente humana, sino más bien complementarla, sobre todo en aquellos procesos cognitivos en los cuales los seres humanos, por razones principalmente biológicas, tenemos más fallas; la tremenda capacidad de acumulación y análisis de datos de los sistemas computacionales permite que programas avanzados, especialmente diseñados para tal fin, puedan estudiar y determinar el impacto de variables que, en situaciones particulares, y por limitaciones inherentes a la mente humana, usualmente no son consideradas.  Para Horvitz, la combinación de la inteligencia humana con la computacional nos dará poder para lograr cosas nuevas y extendernos en distintas direcciones, según nuestros intereses y preferencias;  dos de las áreas que más poderosamente se beneficiarán de tal fusión son la exploración aeroespacial y la medicina, ayudando a ingenieros espaciales y a médicos a tomar decisiones cruciales en momentos de crisis.
Una conferencia dinámica sobre este apasionante, con profundas implicaciones para el futuro muy próximo.     

No te sobrecargues


Nunca antes en la historia de la civilización el ser humano ha tenido a su disposición tanta información como hoy día; nunca antes ha sido tan fácil acceder a los miles de años de conocimiento acumulado: apenas hace falta una pc, un dispositivo telefónico móvil del tipo de los smartphones, o una tableta, conexión a internet y, voilà!, podremos disipar cualquier duda, siempre y cuando exista una respuesta registrada en alguna base de datos; con una simple búsqueda, en pocos segundos tendremos la respuesta. El límite es la capacidad del dispositivo que usemos y la calidad de la conexión a Internet. 
En estas condiciones, uno se siente un poco agobiado. Con tal abundancia de información, ¿En qué creer? ¿Cómo saber qué es cierto y qué no lo es? ¿Cómo manejar toda esa información a nuestro provecho? ¿Qué realmente nos sirve, cómo separar la señal del ruido? Allí radica el núcleo de lo que se ha dado en llamar la “sobrecarga de información”, aunque quizá sea más preciso hablar de “sobrecarga cognitiva”.  El problema no es la abundancia de información en sí; el problema es: ¿Cómo utilizo esta información? Con tantas opciones disponibles, cuando necesito tomar una decisión, que probablemente tendrá consecuencias fundamentales a largo plazo, ¿Qué información puede realmente ayudarme a tomarla? Claro, aquí no nos referimos a situaciones extremas en las cuales debemos decidir de inmediato; hablamos sobre las situaciones en las cuales tenemos varias opciones informativas y tenemos tiempo para decidir qué hacer con tal información. Con tantas variables flotando, no siempre es fácil decidir.

Varias páginas tratan del asunto; muchas quizá, lo que entonces, irónica aunque no sorpresivamente, se convierte a su vez en un ejemplo de sobrecarga informativa; además de definirlo (mucha gente no sabe que existe tal cosa como la sobrecarga de información, o en todo caso no sabe que existe un término para ello) dan sugerencias y claves para manejarlo. Aquí los enlaces y algunos puntos clave:

Hay un excelente artículo en Infogineering sobre el tema; considera los aspectos causales y da pistas para manejar el acceso a la información:

o       Saber administrar la búsqueda de información: buscar lo que realmente necesitamos saber, no lo que “es interesante” y ya
o       Enfocarse en la calidad, más que en la cantidad, de la información: referirse a fuentes fidedignas, confiables
o       Economía informativa: decir más con menos palabras
o       “Single-tasking”: hacer una cosa a la vez
o       Desconectarse de Internet/teléfonos/tv para concentrarnos en la tarea que tengamos delante

Margarita Tartakovsky escribió un artículo para Psychcentral donde describe la llamada “parálisis analítica”, en la cual la sobrecarga de información es tal que la mente simplemente parece congelarse; además enfoca la sobrecarga cognitiva como la consecuencia más alarmante de la sobrecarga informativa. Además de describir los síntomas psicológicos y efectos de la parálisis analítica, incluye sugerencias muy útiles para aprender a manejar la información a la que estamos expuestos; además, hace varias referencias al libro de Lucy Jo Palladino, Find Your Focus Zone: An Effective New Plan to Defeat Distraction and Overload; según ella, el manejo de la abundancia informativa debe incluir tres puntos esenciales:

o       Descansos programados
o       Límites de búsqueda bien establecidos de antemano
o       Organización tanto del espacio físico como el virtual

Por su parte, Melanie Pinola, en un artículo publicado en about.com, sugiere otras tres estrategias para manejar el exceso de información y reducir la sobrecarga cognitiva:

  1. En lugar de recibir pasivamente correos y actualizaciones de redes sociales, configurar los dispositivos móviles y las PC de forma que la búsqueda sea activa; es decir, que busquemos, y no recibamos, las notificaciones (cambiar del llamado modo "push" al modo "pull" de la administración de la información)

  1. Aprender a utilizar los filtros disponibles en las herramientas de búsqueda en Internet para reducir y refinar la cantidad de información que se nos presenta

  1. Establecer “tiempos de calma”, momentos alejados de cualquier fuente de información: no sólo relajan la mente y el cuerpo, sino que además le permiten a uno asimilar la información ya recibida y organizar búsquedas subsecuentes. 


Hay mucha información sobre la sobrecarga de información; ¡No queremos sobrecargarlos, más aún! ¿Qué piensan ustedes sobre el tema? ¿Ha sido en algún momento un problema para ustedes?  ¿Es fácilmente manejable o debemos aprender a controlarla? ¿Cómo la controlan ustedes? ¡Escríbannos!

Ricardo Cárdenas
@kidentropia

¡1000 visitas!



Saludos estimados lectores, con mucha alegría nos dirigimos directamente a ustedes para agradecerles que nuestro blog haya superado las 1000 visitas en menos de 2 meses.
Nos alegra muchísimo que seamos su fuente de referencia en temas de tecnología, marketing digital y educación. Agradecemos todo el aporte que nos han dado para seguir creciendo y mejorando. Cosas buenas se aproximan.

¡Muchas gracias! :-)

Por El Proyecto de Atenea

Mónica Correa - @monicasonica
Ricardo Cárdenas - @kidentropia

El Proyecto Conectoma Humano: el cerebro, visto como nunca antes



Hace diez años, un consorcio multinacional transdisciplinario logró secuenciar el genoma humano en su casi absoluta totalidad; un alcance tremendo, uno de los más asombrosos logros de la ciencia moderna, cuyas implicaciones apenas vamos asimilando, desnudando el andamiaje genético de nuestra especie, y que en las próximas décadas permitirá desarrollar complejas terapias basadas en la manipulación de genes para el tratamiento de  diversas enfermedades. Pero desde el 2009, un proyecto igual, y quizá incluso más ambicioso, pretende ahondar aún más en la naturaleza humana, desentrañando algunos de los misterios más profundos del cerebro humano. Es el llamado “Proyecto Conectoma Humano”, o Human Connectome Project, y abarca dieciséis componentes del Instituto Nacional de Salud (NIH, National Institutes of Health) de los Estados Unidos, divididos en dos grandes grupos: un grupo liderado por la Universidad de Washington y la Universidad de Minnesota, y otro grupo liderado por la Universidad de Harvard, la Universidad de California en Los Angeles y el Massachusetts General Hospital. Según su website, el proyecto busca:

“[…] otorgar una compilación sin paralelo de datos neuronales, una interfaz para navegar estos datos y la oportunidad de alcanzar conclusiones nunca antes logradas sobre el cerebro humano viviente”

imagen: Human Connectome Project   
                En un lapso de cinco años, los investigadores que integran el proyecto evaluarán a 1200 personas, incluyendo pares de gemelos y sus hermanos, por medio de avanzadas técnicas no invasivas de imágenes cerebrales (resonancia magnética funcional, en reposo y ejecutando varias actividades; magnetoencefalografía; electroencefalografía;  resonancia magnética de difusión); los resultados del estudio permitirán elaborar una especie de mapa de las conexiones que se establecen entre las diferentes zonas del cerebro humano, lo que otorgará una comprensión tremenda de la forma como funciona el cerebro en personas sanas, dando pistas para entender fenómenos tan complejos como la naturaleza biológica de la conciencia, a la vez que orientará hacia el origen de las alteraciones asociadas a trastornos como el Alzheimer, la esquizofrenia y el autismo, entre muchos otros.
Hay grandes expectativas en torno al proyecto; sin duda alguna es de un enfoque y alcance amplios y los datos que arroje habrán de ser analizados muy cuidadosamente. Pero resulta esperanzador que la administración del propio Presidente Obama lo esté apoyando enérgicamente.  Eventualmente, en los próximos meses veremos qué intrigantes resultados arrojan los estudios relacionados, y tendremos una idea de cómo cambiarán nuestra forma de ver y entender el sistema nervioso humano, en la salud y la enfermedad.

Ricardo Cárdenas        
@kidentropia

Dios, el Universo y Todo lo Demás


Quizá no haga falta señalar la genialidad de las tres mentes unidas en este programa, de 1988: Carl Sagan, Arthur C. Clarke y Stephen Hawking. En él, los tres gigantes hablan sobre temas literalmente universales: Dios, las leyes de la naturaleza, el origen del cosmos. Es un video extenso (cerca de una hora) pero totalmente enriquecedor; como siempre, la pasión de Carl Sagan es contagiante (si tienen oportunidad, vean su clásico programa Cosmos) y por supuesto, el hondo saber de Stephen Hawking (habiendo recién publicado “Breve Historia del Tiempo”) y de Arthur C. Clarke le devuelven a uno la sensación de asombro y maravilla ante el universo.




Ricardo Cárdenas
@kidentropia

Mejor que leer: Libros gratis

¿Te gusta leer? ¡Este post es para ti! 

Personalmente me ha costado un poco dejar el libro físico y migrar al digital, sin embargo, en esta etapa de transición es esencial buscar libros que te atrapen así el proceso no se hace tan duro. Uso tres portales, espero que les sirvan a ustedes también. 

 • QueDeLibros: Es maravilloso, por defecto todos los libros están en español, pero también los puedes encontrar en inglés, portugués o francés. Puedes seleccionarlos por temática o autor. ¿Para descargarlo? Debes suscribirte, buscar el libro que te guste. Puedes pagar por él en las opciones que facilita o descargarlo de manera gratuita en el link que te facilita. Tip: el link debes abrirlo en una ventana adicional de esta manera: acortalo.com/LINK. Los descarga en formato Word.

• LibrosMaravillosos: Puedes buscar los libros por temática o autor. Te presenta la portada de los libros cargados recientemente en la plataforma. Una vez que encuentres el libro de tu agrado puedes descargarlo por partes en la barra izquierda. 

 • ProjectGutenberg: En su mayoría son libros en inglés, sin embargo, también se consiguen en español, portugués o danés. Buscas el libro que desees y puedes bajarlo en distintos formatos, entre ellos HTML o Kindle. Personalmente los bajo en HTML y con la herramienta PrintFriendly los paso a PDF y ¡Listo! :D

Con este post no buscamos transgredir los derechos de autor. El conocimiento es libre. 

¿Conocen alguna otra página para descargar libros? ¡Comenten! :D 

 Mónica Correa @monicasonica

¡Hablemos sobre salud mental!


Asumimos el trajín de la vida diaria como un componente inevitable de la existencia; nos quejamos que el “estrés” es la causa de nuestros males, pero nos resignamos a vivir como sus esclavos. Vamos por la calle, manejando, o caminando, pensando en todas las cosas que nos preocupan, todas las cosas que tenemos por hacer, todo aquello a lo que debemos enfrentarnos en el futuro inmediato y que, indudablemente, seguramente, ¡inevitablemente!, representarán un problema (¡Sabemos que es así! ¡No hay de otra!). Como en el comercial del famoso snack, sentimos una vocecilla fastidiosa en la mente, una especie de presencia incómoda que nos recuerda todo el tiempo lo que está mal, lo que estará mal.  Y, a pesar de la incomodidad, a pesar del malestar continuo, realmente no hacemos mucho para mejorar: quizá por miedo, quizá por desconocimiento, quizá porque alguna parte de nuestra mente considera que, simplemente, la vida es así, y no hay mucho que pueda hacerse, en última instancia. Pero, ¿Es ello realmente cierto?
Hace unas semanas publicamos un artículo, en dos partes, sobre la modificación del sesgo cognitivo para pacientes con depresión y ansiedad. Pero, y como mencionamos en el artículo, dicha técnica no estará disponible al gran público sino hasta dentro de algún tiempo. Sin embargo, ello no debe ser freno para dedicarnos a cuidar nuestras emociones y nuestro cerebro. En efecto, es posible “relajar” la mente, limitar la influencia de nuestros pensamientos negativos, fomentar los aspectos positivos, beneficiosos de nuestra vida psicológica, con algunas actividades más inmediatamente accesibles; herramientas del día a día, a nuestro alcance, muchas de las cuales ya forman parte de nuestra vida y que, por una razón u otra, ignoramos o no las enfocamos con la óptica propicia. Incluimos a continuación tres páginas sumamente útiles, tremendamente interesantes, con una serie de métodos y datos que, si bien no resultan en “balas mágicas” para acabar de una vez y para siempre con el ajetreo del día a día y su efecto indeseable sobre nosotros, sí al menos nos permitirán manejarlo más sanamente:

1. Balancea tu vida: esta página, de la Asociación Canadiense de Salud Mental, abarca varios elementos, exponiéndolos de manera breve, concisa y sustancial:

  • Construir una auto-estima saludable
  • Dar y recibir
  • Crear relaciones familares y parentales positivas
  • Sembrar amistades valiosas
  • Determinar las prioridades vitales
  • Involucrarse con causas sociales, voluntariados, etc
  • Aprender técnicas de relajación (yoga, visualización positiva)
  • Enfrentar los cambios
  • Manejar las emociones
  • Desarrollar la espiritualidad personal (no es igual a adscribirse a una religión) Tiempo a solas con uno mismo, unos pocos minutos al día

2. Mejora tu salud emocional: Un extenso artículo en helpguide.org, explica aspectos diversos de la salud mental, e incorpora descripciones de técnicas y ejercicios para manejar el estrés y la ansiedad del día a día. Incluye una gran definición de salud mental:

“La salud mental, o emocional, se refiere al bienestar psicológico global. Incluye la forma como te sientes contigo mismo, la calidad de tus relaciones interpersonales y tu abilidad de manejar tus sentimientos y enfrentarte a las dificultades.”

Algunos de los puntos que exponen en detalle:
  • El papel de la resiliencia en la salud emocional y mental
  • La conexión entre la salud física y la salud emocional y mental
  • La importancia del autocuidado en la salud emocional y mental
  • La influencia de las relaciones significativas en la salud emocional
  • Factores de riesgo, conductas y sentimientos que deben llamar la atención y sugerir la necesidad de búsqueda profesional

3. ¿Seis posibles secretos que conducen a la felicidad?: finalmente, los siempre curiosos en io9.com recientemente han publicado un artículo sobre el tema, titulado “6 posibles secretos para obtener la felicidad, según la ciencia”; incluye los siguientes “trucos”:

  1. Rodéate de gente feliz
  2. Vuélvete experto en alguna habilidad
  3. El autocontrol es clave
  4. Sonríe, al menos una vez al día
  5. No temas buscar terapia cuando la necesites
  6. No busques la felicidad a la fuerza.

El último punto es el más llamativo; plantea que buscar forzosamente la felicidad, y establecerse metas demasiado elevadas (quizá incluso inalcanzables), conducirá a la decepción, en mayor o menor grado:

“Deja de perseguir el objetivo de ser feliz; sólo sé, y ya. Rodéate de gente no para sentirte feliz, sino para disfrutar de su compañía. Conviértete en maestro de alguna técnica, no para aumentar tu sensación de felicidad, sino para saborear el proceso de convertirte en experto”


Ustedes, queridos lectores, ¿Qué técnicas o sugerencias consideran útiles? ¿Qué otras páginas conocen sobre el tema? ¿Aplican ustedes alguna otra táctica para mantener el equilibrio, para conseguir, o al menos intentar, la paz mental? ¿Por qué, piensan ustedes, se nos hace tan difícil dedicarle algunos minutos al día al bienestar mental?¡Escríbannos!

Ricardo Cárdenas  
@kidentropia